Detectar apendicitis a tiempo puede evitar la peligrosa peritonitis

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La apendicitis es una inflamación del apéndice, un pequeño órgano localizado del lado derecho del abdomen y que cuando se inflama causa dolor intenso del lado derecho e inferior del abdomen, y suele acompañarse de síntomas como vómitos, fiebre y mareos y, generalmente, se produce debido a la entrada de heces en el apéndice, debido al desarrollo excesivo de bacterias.

María Guadalupe Medina López, especialista en Medicina Interna del Hospital General de Zona (HGZ) No. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tuxtla Gutiérrez, destacó que la inflamación aguda de el apéndice es una urgencia quirúrgica abdominal bastante común, y aunque puede afectar a individuos de cualquier edad, es mucho más frecuente entre los adultos jóvenes –de los 20 a los 30 años de edad-, y solo ocasional en las edades extremas de la vida, como son los recién nacidos y adultos mayores.

Al obstruirse por la inflamación, la presión dentro del apéndice aumenta y simultáneamente disminuye el aporte de sangre a sus tejidos, lo que provoca ulceraciones y da lugar a que las bacterias se multipliquen y produzcan sustancias tóxicas, que invaden el tejido del propio órgano.

La médica del Seguro Social dijo que una forma que puede ayudar a confirmar la apendicitis en casa es hacer una ligera presión sobre la región donde se presenta el dolor y luego soltar rápidamente. Si el dolor es más intenso, puede ser un signo de apendicitis y, por lo tanto, se aconseja acudir a solicitar atención hospitalaria para que sea evaluado por el médico a nivel clínico e indique la realización de exámenes como una ecografía abdominal, para confirmar si hay algún cambio en el apéndice.

El dolor producido por la inflamación del apéndice inicia arriba y alrededor del ombligo, parecido al retorcijón, y suele desplazarse por debajo del ombligo en el cuadrante inferior derecho, donde se mantiene como una molestia estable que va aumentando progresivamente en intensidad. Se acompaña de disminución o ausencia de apetito, nausea o vómito después de algunas horas de iniciado el dolor.

otras molestias incluyen fiebre moderada menor de 38 grados, sensación de querer defecar o de expulsar gases, aunque ni defecar ni expulsar gases, la alivia y algunos personas manifiestan diarrea moderada o estreñimiento.
El signo más importante y del que hay que estar más alerta es que al rozar con la mano el cuadrante inferior derecho se provoca dolor, debido a que la punta del apéndice se encuentra detrás del colón y hacia arriba en posición pélvica, que es lo más frecuente.

Si la temperatura corporal excede los 38 grados puede ser indicador que el apéndice se haya perforado y las heces en su interior se esparcieron por la región abdominal, pudiendo causar una infección grave llamada peritonitis; para tratar este problema, el apéndice debe extraerse lo más rápido posible a través de una cirugía para evitar complicaciones más graves.

Por lo que la especialista recomendó a la derechohabiencia del IMSS que sospeche cursar con un cuadro probable de apendicitis, acudir a los servicios médicos del Seguro Social para detectar y tratar oportunamente, o descartar otras enfermedades como gastroenteritis, cálculos de riñón y del uretero, neumonía basa, descompensación diabética, inflamación de los ganglios intestinales, úlceras de estómago u otras anomalías de la vesícula biliar y las del colón que pueden presentarse con o sin perforación y que tienen síntomas similares entre sí.