IMSS se suma a la lucha por la eliminación de la violencia contra la mujer

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Bajo el lema “más igualdad, menos violencia” en el marco del día internacional para la eliminación de las mujeres a una vida libre de violencia, la coordinación delegacional de atención y orientación al derechohabiente en Chiapas, organizó una platica dirigida al área médica, jurídica y técnicas en atención y orientación al derechohabiente, llevado a cabo en las instalaciones del la Unidad Médica Familiar (UMF) No. 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La plática fue impartida por María Enriqueta Corzo Tinajero, representante de la Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres (SEDEM), quien hizo hincapié en la igualdad, la cual es el trato idéntico de todas las personas ante la ley y el acceso a las mismas oportunidades para el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como en la discriminación que es dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o personas por una característica inherente a ella, con el propósito o sin él de establecerlas en un plano de inferioridad y cuya finalidad es bloquear el acceso de las personas al goce y ejercicio de sus derechos.

Corzo Tinajero mencionó que el artículo 4° Constitucional establece entre otras cosas que el varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo de la familia. Los estereotipos, los prejuicios y los estigmas, son elementos que clasifican y prejuzgan la diversidad existentes en una sociedad basados en creencias generalizadas y toleradas, que derivan en un trato diferenciado y en un acto de discriminación.

Ahora bien, es importante la participación activa de todas y todos los integrantes de la familia en el trabajo y en hogar, como es la preparación de alimentos, la limpieza de la vivienda, ropa y calzado, el cuidado de niñas, niños, adolescentes, personas adultas mayores y con discapacidad.

Cada integrante de la familia debe contribuir a su funcionamiento; sin embargo, por razones culturales, la división de las tareas del hogar se realiza de manera diferenciada. Esto significa que aún persiste la tendencia a depositar en el género femenino, la realización del trabajo en el hogar, mientras que al masculino se le atribuye la responsabilidad de proveer recursos económicos.
El hecho que las mujeres realicen la mayor cuota de quehaceres, tiene consecuencias en su vida, pues en algunos casos: restringe sus posibilidades de independencia económica y autonomía, limita su participación en actividades que favorezcan su desarrollo integral, repercute en su estado de salud físico y psicológico por falta de cuidado y prevención de enfermedades, dificulta el acceso a servicios de salud y seguridad social y finalmente genera sentimientos de minusvalía y falta de solidaridad o ausencia de interacciones sociales con personas distintas a la familia.

La especialista de la SEDEM invita a todas las mujeres a adquirir independencia, y enseñar a todos los integrantes de su familia a contribuir a los quehaceres domésticos de la casa y a trabajar por sí mismas como ya lo vienen haciendo para generar sus propios ingresos como mujeres independientes.